sábado, 10 de octubre de 2009

Y les dijeron que No!

Cuando el gran pianista polaco Ignace Paderewsky decidió estudiar piano, su profesor de música le dijo que sus manos eran demasiado pequeñas para dominar el teclado.
Cuando el gran tenor italiano Enrico Caruso presentó su solicitud para aprender canto, el maestro le dijo que su voz sonaba como el viento que silbaba por la ventana.
Cuando el gran estadista de la Inglaterra victoriana, Benjamín Disraeli intentó hablar en el Parlamento por primera vez, los parlamentarios le pidieron que se sentara y se rieron cuando dijo: «Aunque ahora me siente, vendrá el tiempo en el que me oirán».
Henry Ford olvidó poner una marcha de reversa en su primer carro.
Thomas Edison gastó dos millones de dólares en una invención que demostró ser de poco valor.
Muy pocos lo hicieron bien la primera vez. Fracasos, repetidos fracasos, son las huellas que hay en el camino hacia el éxito. La vida de Abraham Lincoln demostró que la única vez en que no se fracasa es cuando se hace algo y da resultado. Podemos y debemos «caer» e irnos de bruces hacia el éxito.
Tomado de Maxwell, J. C. 1997; 2003. Actitud de Vencedor.
Aunque otros digan que no, no retrocedamos porque la victoria podría estar a la vuelta de la esquina. Las voces de afuera intentan frenarnos , pero la voz interna de Dios en nuestro corazón siempre nos impulsa, nos desafía y hace dar el último paso de lo que parece derrota pero que es el primer pasó en la realización de nuestra vida. Confía en Dios y El cumplirá los deseos de tu corazón a su debido tiempo, y la respuesta será un SI, Dios te bendiga y su mano te proteja hoy y siempre, amén, Es mi deseo y petición, tu amigo...Ele
No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande. Génesis 15:1
El Señor va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides. Deuteronomio 31:8

miércoles, 8 de julio de 2009

Simón Rodia...

Nadie podrá imaginar jamás la alegría que embargó a Simón Rodia cuando firmó las escrituras de propiedad de un modesto terreno que, de ser un predio anónimo en la periferia de la ciudad, pronto se convertiría en un lugar famoso hacia el cual hoy día se realizan excursiones turísticas.
Hacía un calor insoportable. Se abanicó con los documentos que acababa de rubricar ante el notario. “Parece el fin del mundo”, razonó. Por esa razón aquel día, además de encerrar un enorme significado sentimental para su vida, sería inolvidable.
Desde entonces comenzó a trabajar febrilmente. Día y noche. Sin ceder al cansancio. Lo hizo así por espacio de treinta y tres años. Construyó dos torres enormes. Utilizó desde cristales rotos y cerámicas hasta botellas y setenta mil conchas de mar. Toda una obra de arte.
Simón Rodia vio coronados sus anhelos. Otros habrían desistido en el primer intento. Él no. Siguió firme, hasta el final. Había medido el alcance de su proyecto. Todo lo había calculado cuidadosamente.
Es probable que razone sobre el sin número de veces en que concibió una idea pero, habiéndola puesto en marcha con sus propias fuerzas y capacidades, terminó en fracaso. ¿Recuerda alguna ocasión así? Aprendió entonces una lección que en lo sucesivo no puede desconocer.
Un principio de vida cristiana práctica es calcular cada paso que vamos a dar. Lo mejor, para no equivocarnos, es someter a Dios nuestros proyectos e iniciativas. Cuando lo llevamos a Su presencia en oración, y sentimos paz, es porque frente a nosotros y, como si se tratara de un aviador que va a tomar pista en un aeropuerto, tenemos luz verde…así que adelante con tu proyecto tan solo ten en cuenta al Señor, saludos cordiales... Ele
Lucas 14:28-30Si alguno de ustedes quiere construir una torre, ¿qué es lo primero que hace? Pues se sienta a pensar cuánto va a costarle, para ver si tiene suficiente dinero. Porque si empieza a construir la torre y después no tiene dinero para terminarla, la gente se burlará de él. Todo el mundo dirá:” ¡Qué tonto eres! Empezaste a construir la torre, y ahora no puedes terminarla”.

martes, 7 de julio de 2009

La Luz...

Una vez estaba en cine cuando de repente se fué la energía eléctrica. En ese momento hubo pánico y hubo alguien que gritó: “Se fué la luz”, otro dijo “Está muy oscuro!”, posterior a eso hubo otro que sacó una linterna y calmó la situación mientras volvía la corriente.
En esta vida hay dos tipos de personas, unos que se dedican a hablar de lo que es obvio y no hacen nada para solucionarlo, y otros que son una luz para todos aquellos que necesitan guía.
¿Cual de ellos eres tú? ¿Iluminas a los demás con tus buenas obras y palabras o te limitas a ver como otros caen y no haces nada para ayudarles?
Jesús dijo: “Yo soy el camino la verdad y la vida”, El es esa luz que necesitamos, si crees que solo hay gente que lo que hace es recordarteque está obscuro y que no hay esperanza, te digo que EL es la luz que brillará por siempre…SIGUELA!
Señor t agradezco porque tu eres la luz que guía mi vida, el camino en el que debo andar, la verdad que anhela mi corazón y sobre todo la vida que tu me diste. Y si contigo he salido adelante a pesar de la oscuridad es por tu gran amor y la confianza que me infundes día a día, así que te invito a que tu busques al Señor a partir de hoy, bendiciones...Ele

viernes, 3 de julio de 2009

De la Frustración a la Composición...

Hace más de doscientos años que los cristianos no tenían bonitos himnos como los tenemos ahora. Todo lo que existía, en cuanto a canto se refiere, eran algunas malas versiones de los Salmos e himnos mal arreglados.
Un muchacho que siempre asistía a los cultos, salía disgustado de los himnos, hasta que un día fue y le dijo a su padre:
—Padre, ¿por qué cantan himnos tan feos en el templo?—Si no te gustan —le contestó duramente el padre—, escribe otros mejores.
Isaac Watts, que así se llamaba el muchacho, no se disgustó sino que ese mismo día escribió un himno y lo llevó para que lo cantaran en la iglesia. El himno gustó tanto, que rogaron al muchacho que escribiera otros, a lo cual él accedió gustoso. Escribía himnos cada vez que sentía deseos de hacerlo, y continuó escribiendo durante toda su vida. Uno de los himnos más hermosos que escribió y que se ha traducido a muchos idiomas es: “Al Contemplar la Excelsa Cruz”. Otro de sus hermosos himnos es: “Dominará Jesús el Rey”.
Este muchacho, a los siete años estudiaba gramática y latín; a los nueve aprendió el griego; a los diez el francés; y a los trece el hebreo. A los quince aceptó a Cristo como su Salvador y a los veinticuatro predicó el primer sermón y continuó predicando y escribiendo himnos hasta una edad avanzada, pues murió a los setenta y cuatro años de edad.
Que la vida de este gran siervo de Dios pueda servir de ejemplo a todos los niños, y que entreguen su vida al Señor ahora que están en la flor de la vida, pues quién sabe cuántos irán a ser personajes distinguidos en la obra del Señor como lo fue Isaac Watts.
Isaac pasó de la frustración de estar en una Iglesia que no tenia buenos cantos a compositor excelente.
No seas simplemente un crítico más mira que si tu ves el problema es casi seguro que tu mismo tienes la solución. Críticos hay muchos, gente que soluciones hay pocos. Hoy tu puedes hacer la diferencia donde estas. Por lo tanto no esperes mas y sé parte de las soluciones y el Señor te bendiga grandemente saludos...Ele
Jabal tuvo un hermano llamado Jubal, quien fue el antepasado de los que tocan el arpa y la flauta.Génesis 4:21
Ordene ahora nuestro señor a tus siervos que están delante de ti, que busquen un hombre que sepa tocar el arpa, y cuando el espíritu malo de parte de Dios esté sobre ti, él tocará el arpa con su mano y te pondrás bien. I Samuel 16:16
Uno de los cortesanos sugirió:Conozco a un muchacho que sabe tocar el arpa. Es valiente, hábil guerrero, sabe expresarse y es de buena presencia. Además, el Señor está con él. Su padre es Isaí, el de Belén. I Samuel 16:18

jueves, 25 de junio de 2009

Cimientos...

La torre más alta del mundo está en Toronto, Canadá. El primer observatorio se encuentra a 340 metros de altura y el segundo a 545 metros. Las fotografías y los centros de información dentro de la misma torre ayudan a los visitantes a comprender la magnitud del proyecto. Se removieron sesenta y dos toneladas de tierra a una profundidad de quince metros para poder echar los cimientos de este rascacielos.
Desde 1972 hasta 1974, trabajaron en la torre tres mil obreros. Protegidos con sogas de seguridad, algunos operarios colgaban del exterior de la gigantesca construcción para poner los toques finales. Es digno de destacar que ni un solo trabajador sufrió accidentes o murió en la realización de esta construcción.
Actualmente, un veloz ascensor transporta a los visitantes hasta arriba desde donde pueden disfrutar de una asombrosa vista panorámica de la ciudad y los alrededores. Muchos comentan: “Valió la pena el costo, el tiempo y el esfuerzo empleados en la construcción de la Torre CN”.
Nosotros también necesitamos un sólido fundamento para encarar a diario la vida. Al orar y dedicar tiempo para estar con nuestro Padre celestial, fortalecemos nuestros “cimientos espirituales”, nuestra base de sustentación en la vida. Vemos mucho mejor si nos elevamos al punto de vista de Dios, y no nos sentimos abrumados por las cosas que se presentan en nuestro camino. Cuando sentimos que estamos en el aire, apenas agarrados de la cornisa, podemos alentarnos al saber que Él nos sostiene. Su cimiento es fuerte y seguro, y jamás va a agrietarse o derrumbarse. El Señor siempre estará junto a ti cuando lo necesites para ser el cimiento en tu vida, saludos y bendiciones mis amigos, Ele...
Tomado del libro: En el jardín con Dios
Mateo 7:25Descendió lluvia, y vinieron ríos, y, soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.